miércoles, 30 de enero de 2008

mono

Y ahora de repente todo el mundo quiere escuchar lo que crea Vicente Sanfuentes y Sebastian Silva. Patudos!
No importa, está muy bien. Bienvenida masividad.
Sea uno más usted también
aquí y ahora y ya!

Y ¿qué más?
Ah, hoy pedí en la biblioteca Amberes de Roberto Bolaño, pero debo decir que extrañé sus chistes sobre vecindarios o chifladitos, y sus ya típicas frases como "no contaban con mi astucia", "pos pa qué le digo que no, si sí", "es que no me tienen paciencia","no te juntes con esta chusma", y otras.
Chanfle, este hombre ha perdido su humor.
Igual está interesante el libro.

martes, 15 de enero de 2008

Barrer hacia la calle

"Soy uno de ellos
un fuckin' ser humano
con mi mente pienso
luego voy y actúo extraño"
Congregación de Hermanos Contemplativos


Ayer mi mamá me dijo algo raro, de esas cosas raras que dicen las mamás. Yo estaba barriendo y decidí sacar la basura por la puerta de entrada a la casa(que ni siquiera da a la calle, sino a un jardincito), porque el basurero estaba más cerca, y me retó.
Según ella, si uno saca la basura hacia el lado de la calle al barrer, eso provocará que todo el mundo se entere de los secretos familiares, y todos nuestros trapos sucios salgan a la luz.
Mi mamá es una persona de otro mundo. Mi mamá no tiene fotolog, ni blog. Además de ser muy influenciable y creer tanto en Dios como en las cartas del Tarot, y me enseñó a rezar el rosario al mismo tiempo que me leía el horóscopo. Por eso debe ser que la quiero tanto.
Si mi mamá tuviera mi edad, o menos, si hubiese nacido en la era de los fotologs y de youtube, barrería hacia la calle a cada rato y todos los días. Tendría fotolog y sería gold (no es una loser como yo) y no se juntaría conmigo.Igual me costó entender lo que ayer me dijo.
Hoy todo el mundo dice todo, o casi. Todo se puede mostrar, aunque no se deba. Hoy, como que da lo mismo. Y tampoco tenemos tanto que ocultar en la casa, si no somos tan mafiosos.Pero después de meditar, lo entendí. Todo fue demasiado rápido, de cero a cien, como dice fabrizio copano (sí, yo leo a fabrizio copano, cuec).
En un segundo estábamos barriendo hacia adentro, escondiendo a las adolescentes embarazadas en las casas de tíos perdidos en el campo, y al siguiente subiendo a la naty a youtube. De cero a cien.
Dejé de cuestionar a mi pobre madre y comencé a pensar en lo desquiciado del mundo.
Cuál es el afán, después de todo, de ponerse a escribir cosas y subirlas a un blog. O de sacarse fotos y ponerlas en un fotolog. Debe ser eso de la trascendencia. Adiós plantar un árbol, tener un hijo, y escribir un libro. Hola crear un blog, un fotolog, y ojalá un sitio en myspace.
Al principio fueron las pinturas rupestres... sí debe ser eso.El ser humano y su afán de no desaparecer ni pasar desapercibido. El animal más social. El único animal que necesita Internet para sobrevivir. El animal que no evolucionará más, sino que hará evolucionar el mundo a su alrededor.
Y soy uno de ellos.
Hoy, cuando mi mamá no estaba mirando, volví a barrer hacia la calle.

lunes, 7 de enero de 2008

Lo que mereces

Antes yo era de esas personas que cuando descubría un grupo musical, un libro o autor, una revista o lo que fuera, que poca gente la conociera, y que me gustara mucho, hacía todo lo posible porque nadie más en el mundo supiera de ellos.
Quería exclusividad. Quería escuchar cosas que nadie más y reírme de su ignorancia en silencio, por saber tantas cosas que ellos no. También me daba miedo que esas cosas tan valiosas llegaran a manos equivocadas. Como cuando mi primo vió a un hip-hopero, escuchando hip-hop, con una polera de Stratovarius, por ejemplo.
Al resto, por supuesto, le daba lo mismo mi actitud, pero esto lo vine a saber después.Lo vine a saber ahora, hace no mucho, cuando me di cuenta de que no sacaba nada siendo así. Sólo confirmar mi egoísmo natural y genético.
Entonces ahora, comparto, para que también compartan conmigo. Y me he dado cuenta de que hay gente que sobrevaloraba que no sabe tanto, y que yo tampoco sé tanto(sobre todo de eso me he dado cuenta brusca y dolorosamente) y que juntos podemos más (como dice hirsh).Además se le hace un favor a tu artista expandiendo su creación por más y más oídos u ojos. O ambos.Nada de selectos grupos, viva la popularidad.
Aunque no tanto, todo en extremo es malo. Igual a veces dan ganas de que no cualquiera escuche ciertas cosas.De todas formas cada uno tiene la música que se merece, y los libros que se merece.
Los pokemones se merecen su reggaeton.
Hay lectores playeros que se merecen a Coelho.

jueves, 3 de enero de 2008

Lazy Town (maten a stephanie y sportacus!)

Todas mis amigas están buscando trabajo. Porque están muy aburridas, porque les falta plata, o porque los papás ya se cansaron de verlas de ociosas. A mí me pasan esas tres cosas pero no busco trabajo. Ni loca, con eso correría el riesgo de encontrarlo.
Además lo que yo quiero no es plata, sino libros, discos y tiempo para disfrutarlos. Un trabajo me daría para los dos primeros deseos, pero me quitaría el tiempo, y ese sí que es un elemento que nunca sobra. A veces uno se lo farrea, lo ocupa mal, pero nunca está de más. Y no se paga con ningún otro bien. El tiempo sólo se cambia por tiempo.
Permutar en la vida dos horas de aburrida espera por media hora de pasarlo muy bien, vale. Pero aceptar por ocho horas de trabajo espeso y cansador, un par de billetes con los que vas a comprar cosas que no aprovecharás porque te están quitando un tercio del día, no vale.
No es que no quiera trabajar jamás, pero ahora no se justifica. No es estrictamente necesario. No este verano.
Además los trabajos por aquí son, por así decirlo, frutales. Si miras a un lado, ves duraznales; al otro lado, viñas; más allá, guindos. Y lo peor de todo es el maíz. Esa gente que va a sacarlo, se seca. Por eso es el mejor pagado, pero nada compensa. Puede que ahora esos jóvenes se rían de mí porque al matarse en el campo logran comprar cosas que yo no, pero después estarán muriendo de cáncer a la piel y ahogados por haber tragado pesticida, mientras yo aún pueda bailar sobre las mesas, sanita.
Por eso no me gusta mucho vivir aquí. O te pones a sacar duraznos, o te vas a extraer cobre a la mina. Esas son las esperanzas laborales. Desesperanzadoras.
Y como todos vamos a morir de algo, yo prefiero que sea de hambre pero habiendo aprovechado cada segundo como se me dio la gana. Sólo trabajaré en cosas que me gustan (lo que no necesariamente se reduce a lo que uno estudia) y espero no tener responsabilidades como mantener a otra persona, porque ahí la cosa se complica y hay que saber transar.
Quizá sueno como un ser humano despreciable y flojo que no hace honor a la especie que ha dominado al planeta entero, pero no es para tanto.