jueves, 29 de noviembre de 2007

Malas Costumbres

No se podrían imaginar cuánto había esperado esta semana. Lo único que quería era que este año se acabara, porque había sido realmente apestoso. Pero… pero ahora que tengo que ir a comprar el pasaje para dejar Concepción, ya no quiero. Ahora que puedo dejar de ir a la U, voy más. Desde la mañana hasta bien tarde. Ahora que debería querer correr a ver a esos dos que me dieron la vida y que quiero tanto, prefiero aplazar el viaje, quedarme unos días más, a hacer nada.
Es que el ser humano es un animal de costumbre. Ya me mal acostumbré a estar en Concepción, a los 23 grados de calor máximo, al viento fresco, al olor a pescado fallecido, a las micros con nombres increíbles para ser micros (¿Las Galaxias? ¿Vía Universo? ¿Vía Láctea? ¿a quién se le ocurrió eso?¿hubo un concurso ciudadano previo, como cuando en el zoológico le buscan nombre al nuevo animalito?), y hasta le tomado cariño a un curso que nunca quise antes. Ahora como que todos me caen bien.
Debe ser la época del año que me pone más nostálgica de lo saludable. Deben ser esos colores verdes y rojos y dorados tan navideños que siempre me dan pena los que me están afectando.
Pero ya me tendré que ir, y me volveré a acomodar a los 2000º Celsius que me ahogan, a mi familia, a mi Requínoa sin vida, a mi tele sin cable, a mis calles sin buses, y a mi pueblo sin viento.
Mmm, sí, después de ese último párrafo quizá comprendo un poco mejor porqué no me quiero ir aún.
Pero estoy segura de que el próximo marzo, cuando tenga que dejar otra vez mi casa, tampoco voy a querer, también voy a llorar, y voy a echar de menos todo.
Otra vez.
Es todo tan cíclico que asusta.



De verdad que estas ideas merecen un acabado análisis



domingo, 25 de noviembre de 2007

Hermandad Cósmica

La primera vez que leí y entendí el término "Hermandad Cósmica", me emocioné.

Creo estar segura de que lo aprendí de un libro de Alberto Fuguet (durante un tiempo todo lo que leía era de A.F. ). Y no fue accidental. Porque fue allí donde comprendì que Fuguet era mi mejor amigo que no me conocía.
Pero PAUSA.
Antes un breve intento de aclaración:
Hermandad Cósmica:
Cuando sientes que alguien puede ser tu amigo, pero están muy lejos. Llevan vidas paralelas complementarias pero lejanas.
Cuando te das cuenta de que la persona que escribió esa canción, dirigió esa película o creó ese libro, lo hizo casi robándote ideas, pero sin saber que tú existes.
Cuando sabes que podrías llamar por teléfono a esa persona y hablar largamente, y después seguir juntándose y todo eso.
Cuando esa persona te cae bien, y parece que estàn conectados.
Bueno, algo así es una Hermandad Cósmica.
Y la semana pasada conocí a mi último mejor amigo desconocido y estoy muy pegada. No puedo pasar a otra cosa. Rodrigo Fresán llegó para quedarse entre las sinápsis cada vez más lentas de mis neuronas.
Si alguien tiene el número de teléfono, le agradecería me lo dé.

Y ahí están pues.

jueves, 22 de noviembre de 2007

Vidas de Santos


Rodrigo Fresán y la perfecta unión entre Dios, Mickey Mouse, las tortugas Ninja y Jesucristo.

"¿No es divertido?
Es divertido porque es mentira.
Nadie dividió el átomo. Nadie va a dividirlo nunca, por la sencilla razón de que el átomo no existe. El átomo es un espejismo científico, una ilusión óptica que convence a los mortales de que entienden algo cuyo secreto les estará siempre vedado."

"Así fue como supe que Dios no había terminado su trabajo, que su humor y sus intenciones eran tan cambiantes como las de los seres que había inventado, que nunca había hecho uso de su séptimo día de descanzo y que no tenía intención de hacerlo."

"Ayer me dijo que una de las evidencias incontrovertibles de que el mundo estaba llegando a su fin era que en su Penguin Dictionary English-Spanish/Spanish-English figuraba la palabra "reloco".
Lo sacó de su mochila y me lo mostró. Edición de bolsillo muy usada. Página 425. Reloco: crazy, crackers, bananas, bonkers.
Le dije que no veía la conección.
Me explicó con un suspiro resignado, me explicó pensando en voz alta que "una cultura que se resigna no sólo a buscar una palabra para la demencia sino que, además, se preocupa por aumentar la intensidad de su poderío, bueno, ha perdido toda esperanza de futuro."

"Hay días en que la vida sólo puede soportarse si pensamos que se trata de una película, que este oscuro comienzo desembocará en un final feliz."

"Sí, gritaré ¡Feliz fin del mundo! con entusiasmo y humildad."

(Por ahora, sólo citas)